jueves, octubre 05, 2006

El alcohol y los orientales

Tanto en la población china como japonesa la metabolización de bebidas alcohólicas se convierte en una patología. El alcohol es metabolizado en el organismo principalmente por las isoenzimas alcohol deshidrogenasas (ADHs) y citocromo P450 2E1 (CYP2E1).

Se calcula que hasta el 50% de la población china presentan menor cantidad de ALDH, es por ello que estas personas rara vez consumen alcohol por los efectos adversos que les producen la acumulación de acetaldehído.

¿En que 50% estás?

Colón o Zheng He? Quien Descubrio primero America?

Zheng He fue uno de los navegantes más importantes de la historia, pero su nombre no figura en los manuales, a menos que estos hayan sido impresos en Pekín. El gran eunuco Zheng He recorrió a principios del siglo XV todo el océano Índico, viajó por el Golfo Pérsico, exploró la costa oriental de África y parte del Pacífico. Ahora, un polémico estudio firmado por el ex-comandante de submarinos británico Gavin Menzies afirma que Zheng He hizo mucho más: entre 1421 y 1423, rodeó el continente negro, atravesó el Atlántico, descubrió América, cruzó el estrecho de Magallanes y fue el primero en circunnavegar el mundo.

Menzies afirma que los mapas que usaron Colón y sus sucesores estaban copiados de sus equivalentes chinos, obtenidos a través de mercaderes venecianos afincados en India. También menciona testimonios, entre ellos el del propio Colón, de exploradores que describían indígenas de aspecto oriental en el Caribe.



Las pruebas de Menzies son varios hallazgos desconcertantes: una escultura de la dinastía Ming encontrada en Kenia, la estela con inscripciones indescifrables que apareció en Cabo Verde, una torre que el autor describe como de estilo chino que se encuentra en Nueva Inglaterra y ejemplares de porcelana encontrados en lugares como Perú y California.

Si la teoría del autor británico es cierta, la frase «Cristóbal Colón descubrió América en 1492» dejará de tener sentido, porque Zheng He se le adelantó en algo más de 70 años. Magallanes y Elcano también perderían el honor de haber sido los primeros navegantes que rodearon el globo. Menzies, historiador aficionado que recorrió los mismos mares que su admirado navegante chino a bordo de un submarino nuclear, presenta sus conclusiones y pruebas en el libro 1421: El año en que China descubrió el mundo.

Zheng He fue un cortesano que nunca había visto el mar hasta que el emperador le confió en 1405 la primera de las siete flotas que llegó a comandar. Nació en una familia humilde de religión musulmana. Víctima de una guerra dinástica, fue castrado y llevado al palacio imperial. Supo escalar posiciones. Encargado de los astilleros, supervisó en persona la construcción de los barcos.

En el siglo XV la arquitectura naval china era la más avanzada del mundo. Los juncos eran mucho más grandes y resistentes que los barcos europeos y contaban con avances técnicos como el timón fenestrado y los mamparos para impedir los hundimientos. Zheng He emprendió su viaje a bordo de naves que dejaban a las de los navegantes portugueses y españoles a la altura de cascarones de nuez.

Se sabe que visitó las islas Maldivas, Sri Lanka, Calcuta, Hormuz y la costa africana hasta Mogadiscio, en Somalia. Pero Menzies va más allá. Afirma que rodeó el Cabo de Buenas Esperanza, llegó hasta Cabo Verde, atravesó el Atlántico, rodeó toda América, con paradas en Brasil y en las Malvinas, y se internó en el Antártico. En este punto la flota se dividió. Mientras algunos juncos volvían a China por el Índico, el resto atravesó el estrecho de Magallanes para llegar a las costas de América Central y atravesar el Pacífico de vuelta a China.

LA FLOTA

En la expedicion de 1405 consitio de 27,000 hombres y 317 navios, compuestos de la siguiente manera:

* “Naves de Tesoros”, Usado por el Comandante de la flota y sus diputados (L: 120m A: 50m).
* “Naves de Transporte”, cargando los bienes , tributos y materiales de reparacion para la flota (L: 103m A: 42m)
* “Naves de Suministros”, conteniendo comida para la tripulacion (L: 78m y A: 35m ).
* “Transportes de Tropas”, (L: 67m y 25m).
* “Fuchuan Naves de Guerra”, (L: 50 m).
* “Botes Patrulla”, (8 remos, L: 37m).
* “Naves con Tankes de Agua”, con 1 mes de suministro de agua fresca.


Si quieres saber sobre los viajes de Zheng He click aqui
Exibicion Virtual Zheng Heclick aqui
Puedes encontrar mas evidencia en este PDF click aqui

Por ErGo

Escritura China

Uno de los rasgos más distintivos de la cultura china es su sistema de escritura, de origen ideográfico, único en el mundo. La escritura china consta de miles de símbolos, llamados caracteres, en chino hànzì (漢字 / 汉字), que se han utilizado durante al menos tres mil años como forma escrita de la lengua china. El sistema de escritura chino fue adoptado también por otras lenguas asiáticas, en particular el japonés, el coreano y el vietnamita. Estas dos últimas abandonaron casi por completo el uso de caracteres durante la segunda mitad del siglo XX, mientras que en Japón se continúan utilizando los caracteres, allí denominados kanji (漢字).

http://es.wikipedia.org/wiki/Hanzi

Caligrafía China

Según la caligrafía china, ó 書法 shūfǎ, los caracteres chinos pueden ser trazados según cinco estilos históricos. Normalmente todos son realizados con pincel y tinta. Estos estilos están ligados intrínsecamente a la historia de la escritura china.

Leer

Más artículos sobre la cultura China
Leer

Barrio Chino

Un arco de ocho metros de altura y trece metros de ancho da la bienvenida. “Calle China” es el mensaje que esconden unos ideogramas colocados en la cúspide de la portada; en el lado contrario, se esconde un pensamiento “bajo el cielo todos los hombres somos iguales”.
Filosofía y matices orientales clavados en pleno centro de la ciudad. El arco o portada China, es la puerta que conduce a un lugar de particular encanto dentro de la urbe limeña, que abarca la calle Capón (cuadras 7 y 8 ) y los jirones Andahuaylas (cuadras 7 y 8 ), Paruro (cuadras 7,8 y 9) y Huanta (cuadra 9).

Hasta mediados de 1997, la portada tipo pagoda, imponente entrada al Barrio Chino -diseñada por el arquitecto proyectista Kuoway Ruiz y donada por el gobierno de Taiwan- languidecía, solitaria pero erguida, indiferente a los pregones y a los gritos, al ir y venir de una ciudad adormecida, a la que no le importaba que una manta de polvo cubriera sus bases, ni que las columnas, robustas e imponentes, estuvieran sucias y empapeladas.

El brillo y el color se habían esfumado del Barrio Chino y los orientales más viejos recordaban que en 1971, cuando la portada fue inaugurada, los dragones y leones, coloridamente feroces, recorrieron con su andar de serpiente las calles de Lima llegando a la mismísima Plaza de Armas. Fue una verdadera fiesta, en la que los hombres y mujeres de oriental origen, llenaron la ciudad con el brillo de sus antiguas tradiciones.

Recordaban, también, que en todas las calles habían farolas de tipo oriental y que en las veredas se habían grabado ideogramas que deseaban “larga vida y felicidad” a los transeúntes; además, en la zona funcionaba los mejores chifas de la ciudad, siendo los más conocidos el Ton Qui Sen, San Joy Lao, Men Yu, Kuong Tong y Tong Po.

Todo parecía perdido para siempre. Pero el 20 de julio de 1997 las luces de neón de la portada se prendieron de nuevo y las columnas lucieron impecables. El Barrio Chino renacía luego de años de olvido. Otra vez leones y dragones salieron a las calles, ante la mirada atónita de los limeños y de su alcalde, Alberto Andrade, gestor de la recuperación.

El Barrio Chino va reencontrando el esplendor de antaño. Nuevamente se puede caminar por sus calles sin temor a ser atropellado por el ejército de vendedores ambulantes que se habían apoderado de sus veredas. Nuevamente se puede disfrutar de los salones de té ubicados en la calle Capón y de los chifas del jirón Paruro. “Larga vida y felicidad”, recién ahora el mensaje parecería tener sentido.

Historia de un barrio

Los primeros 75 chinos llegaron al Perú -a la provincia de Cañete y al departamento de Ica- para ser más precisos en 1849. Ellos vinieron para trabajar en las haciendas de la costa, en las cuales faltaban brazos debido a la liberación de los esclavos negros.

En los 25 años siguientes ingresaron al Perú alrededor de 100 mil chinos. Entonces, no sólo trabajaban en las haciendas, sino en la construcción de los ferrocarriles y la extracción de guano.

Al terminar la Guerra del Pacífico, la mayoría de los chinos emigraron a las principales ciudades, especialmente Lima, en donde se formó el asentamiento de cantoneses más importante del país.

Pero es recién a partir del año 50 que se puede hablar de un Barrio Chino en Lima. Por aquellos días nace la calle Capón, que se hizo famosa por sus chifas, que cocinaban comidas típicas de las provincias de Guangdon (Cantón), Sichuán y Pekín, lugares de los que provenían la mayoría de los inmigrantes, quienes preparaban sus riquísimos y exóticos platos, con especias como la pimienta sichuán y el chempi, entre otros.

Actualmente, en el Barrio Chino, funciona la Sociedad de Beneficencia China, circulan dos periódicos chinos; La Voz de la Colonia China los días martes, miércoles, viernes y sábado, y, el Man Chin Po -el diario chino más antiguo de América- que se edita los miércoles y sábados, y existen tres templos: el Ku Kun Chaou, el Pun Yi y el Y Chin, donde se lee el antiguo oráculo chino.

“Ahora hay pocos paisanos -comenta Carlos Chu, editor del Man Chi Po- seremos 500 los que hemos nacido en China, pero la colonia es numerosa. En todo el Perú habrá medio millón de personas que tienen sangre china”.

El honrable Chu, que desde hace 40 años vive en el Perú, se emociona al recordar sus primeros tiempos en el barrio, pero también lo hace cuando comenta que ahora, luego de 20 años de olvido, el lugar ha renacido, porque la gente está volviendo a los chifas y a los salones de té. El dragón despierta en el centro de Lima.

Extraido de http://www.enjoyperu.com
foto barrio chino

Chinos Residentes en latinoamerica

  • Compra de culíes chinos, comercio por "la ruta de la muerte"
  • Los chinos trabajaban como esclavos, excavando guano,
  • construyendo ferrocarriles y cultivando caña de azúcar
  • Matrimonio por la "suerte" e hijos de sangre cruzada
  • "Rebelión de los cariamarillos" por la opresión insoportable
  • "Amistad y comercio" en reemplazo del
  • "comercio de trabajadores" de triste fama
  • Comunidad china actual numerosa y status social en ascenso

Breve presentación de la historia y cultura de los chinos en el Perú

Historia de la migración china en República Dominicana

Fuente: “Historia de la migración china en República Dominicana” del Lic. José Chez Checo y la Dra. Mu kien Adriana Sang.

No temas avanzar lentamente, teme solo detenerte.
Confucio

La inmigración china hacia América ha sido producto de la situación explosiva de miseria del siglo XIX y la necesidad de mano de obra barata que demandó la expansión capitalista.

Como todo inmigrante su utopía vital era volver al país. Pero la lejanía, el alto costo de los viajes y el régimen semiesclavista de contratación hicieron del regreso un imposible. Sin embargo, y pese a los maltratos y exclusiones el aporte de la migración china a la vida económica y social en América es rico y variado.

La comunidad china, en cualquier lugar del globo adonde llegó su migración, se destacó por la tenacidad, hospitalidad, austeridad y moderación en sus maneras de relación con la comunidad que la acogió. Es una constante que se repite, la prosperidad de sus pequeños negocios que devienen más tarde en empresas familiares de largo aliento ya sean industriales, agrícolas o comerciales.

El criterio de laboriosidad y arraigo que dan a la vida familiar y a las relaciones interpersonales aplicado a las relaciones de producción a pequeña y gran escala pueden ser la clave de esa creciente y constante prosperidad en los negocios.

Es llamativo que en un informe del Fondo Monetario Internacional se estima que el producto Interior Bruto global estará por debajo del 3,5%, que es una baja común a todos los países del mundo y que la única excepción es China, a la que no solo no afecta sino que crecerá en un 7,5 % para el 2002.

A mediados del siglo XIX empezaron a llegar en grandes contingentes para suplir la falta de mano de obra en las plantaciones.

Al prohibirse la trata negrera se busco mano de obra que sustituyera a los esclavos y las condiciones de los grupos chinos fue prácticamente de servidumbre tanto en el Caribe, Perú y Panamá adonde llegaron contratados.

En Cuba, fue clave para el desarrollo de las plantaciones azucareras; en Panamá fue la mano de obra más activa para la construcción del Canal, en Canadá y Estados Unidos trabajó activamente en la construcción de las líneas de los ferrocarriles permitiendo la expansión del mercado.

Sin embargo el siglo XX los vería consolidados en todo el continente americano. En Guatemala, para 1988, los inmigrantes chinos eran propietarios de tiendas de importación y exportación, restaurantes y fábricas de textiles y químicos.

En el Salvador según el censo de 1987 había 800 chinos residentes que eran propietarios de tiendas de importación y exportación, fábricas de químicos y electrodomésticos.

En el Caribe, en Jamaica la población china asciende a 20,000 habitantes para 1990. En Trinidad Tobago se habla de una comunidad de más de 10,000 chinos.

Al terminar la Segunda guerra Mundial y después de sufrir la invasión japonesa, afloraron en la vida política china profundas diferencias ideológicas que los enfrentaron en una guerra civil entre nacionalistas y comunistas. Para 1947 el Ejército Rojo tomó la ofensiva en el nordeste, hacia 1948 los comunistas tomaron Pekín, Shangai y Tianjin. Los nacionalistas liderados por el presidente Chiang Kai Skek tuvieron que salir del continente y refugiarse en la isla de Formosa, hoy Taiwán.

Según el historiador Hung Hui para 1930 se calcula que la inmigración china a Estados Unidos ascendía a 74, 954 personas; diez años más tarde asciende a 77, 504 personas y para 1950 la cifra se duplica. En 1952 llegan a Estados Unidos unos 27, 502 chinos en calidad de refugiados y en 1960 la cifra llegó a más de 250,000 inmigrantes.

La inmigración china al Caribe tenía como fin último servir de trampolín para llegar a los Estados Unidos.

Cuba, Puerto Rico, República Dominicana eran vistas como paradas necesarias para el destino final norteamericano.

En República Dominicana, el fin de la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la guerra fría se traduce diplomáticamente en un afianzamiento de los vínculos con Taiwán dado que Trujillo buscaba alianzas estratégicas con opositores al comunismo.

El gobierno de los 12 años del Dr. Joaquín Balaguer activó las relaciones diplomáticas e inició la cooperación técnica en el sector agrícola.

Según la investigación llevada a cabo por la historiadora Mu-Kien Adriana Sang y el Lic. José Chez Checo, la inmigración china a República Dominicana se engloba en un vasto movimiento migratorio, determinado por condiciones económicas de extrema miseria y un alto conflicto ideológico y político.

Para 1988, había más de 30 millones de chinos diseminados por el mundo de los cuales 2,2 millones estaban en América.

En la historia del país hacia 1864 en la Guerra de Restauración se habla de la participación del famoso Pancho el chino en las guerras restauradoras.

Gregorio Riva, que tanto aportó al desarrollo del Cibao importó a mediados del siglo XIX una colonia de chinos desde Cuba para destinarlos a la fabricación de ladrillos y cal.

Al mismo tiempo formó con ellos una cuadrilla que se dedicó a la construcción de depósitos y almacenes en Samaná, Yuna y Moca.

En 1870 construyeron el cementerio de Moca y uno de esos chinos de la cuadrilla de constructores formó familia y fue el padre de Mercedes y Antera Mota, educadoras dominicanas nacidas en San Francisco de Macorís.

Descendientes de las familias chinas traídas por Gregorio Rivas se diseminaron en la provincia Duarte y se reflejan en la familias Añil, Sanz, Victorio, Antonio, Amparo y Gómez.

En Puerto Plata hacia 1878 aumentó considerablemente el número de chinos por iniciativa del General Imbert, Gobernador del distrito.

En la ciudad de Santiago de los Caballeros hacia 1893 el Censo arrojó que había siete chinos todos varones.

La particularidad era que viajaban solos pero por las características de solidaridad familiar, traían más tarde, esposa, hijos, hermanos y sobrinos o se casaban con dominicanas.

Generalmente se dedicaban al negocio de lavanderías y restaurantes.

Arturo Bueno los describe así: ” el chino es sumamente trabajador, honrado, cauteloso, inteligente y previsor. En comida no tiene límite; en cambio no aporta nada para el ornato de la ciudad donde vive; no es festivo; no asiste a los teatros, ni a las galleras, ni a las iglesias, parques, conciertos, bailes, hipódromos, juegos de pelota, reuniones políticas, conferencias, entierros ni procesiones; no celebra matrimonios ni bautizos y todo aquello que expansiona el espíritu para ellos es letra muerta. En cambio, siempre tiene en cuenta si alguien le hace un mal o un bien: en cualquiera de los dos casos tiene más tarde su castigo o su recompensa”.

A principios del siglo XX había cierto pesimismo y desdén por la migración asiática, sobre todo porque para el dominicano era muy difícil asimilar las pautas culturales de reserva, austeridad, discreción y trabajo perseverante.

El escritor Sócrates Nolasco en su obra “Viejas memorias” escribía que uno de los problemas más acuciantes, en los inicios de la República Dominicana era el de aumentar la población del país.

El deseo de “blanquear la raza” les llevó a tratar de evitar la inmigración de grupos cocolos, asiáticos y haitianos.

Esos grupos eran vistos de manera prejuiciada y descalificadora como grupo humano.

La mentalidad de la época para el problema inmigratorio se trasluce en una carta que el trinitario José María Serra escribiera al Arzobispo Meriño desde Mayagüez en 1884, decía: “Estoy de acuerdo con lo de la emigración y en cuanto a chinos no deben jamás introducirlos en el país: son gente in apetecible y dan mal resultado en donde quieran que se introducen”.

En la ciudad de Santiago, el primer censo de población celebrado en 1893 arrojaba siete varones de nacionalidad china. En 1898 había dos chinos dedicados al negocio de lavanderías y que después abrieron restaurantes.

Hacia 1910 en la provincia de Santo Domingo vivían 32 chinos y en el libro de Pedro Batista “Santiago a principios de siglo” reporta en esa ciudad menos de una docena de chinos, los cuales” por la diferente mentalidad entre oriente y occidente tuvieron mayor dificultad que el árabe para asimilarse al criollo”.

Es en 1920 que empieza a crecer el flujo migratorio y aparecen múltiples documentos de la Secretaría de Agricultura e Inmigración donde se registran solicitudes de ingreso al país por parte de la comunidad china de Kingston, Jamaica.

El contralmirante César De Windt Lavandier comentó que a principios de siglo varias familias chinas se habían asentado en San Pedro de Macorís. En 1918, en Puerto Plata se instalaron varios chinos procedentes de New York y según el censo de 1919, en la zona urbana de la capital habían instalados unos 64 chinos.

Para 1920, las estadísticas arrojaron las cifras de 255 chinos repartidos en todo el país. Según el censo estaban distribuidos de la siguiente manera: 103 en Santo Domingo; 39 en San Pedro de Macorís, 30 en El Seibo; 1 en Azua; 3 en Barahona, 7 en Pacificador, 12 en La Vega, 10 en Espaillat; 36 en Santiago, 10 en Puerto Plata y 1 en Montecristi.

Según la encuesta todos los censados eran varones.

El contingente migratorio más importante entró en los primeros cuatro años de la Ocupación Norteamericana según el reporte del 6 de octubre de 1920 “Reporte sobre el progreso de las condiciones de Santo Domingo desde la proclamación de la Ocupación”.

En marzo de 1929, el periódico El Listín Diario sacó una nota favorable hacia la migración china.

Escrito por el corresponsal de La Romana Alberto Bordas dijo: “Aunque no muy numerosa, es regular la colonia china de ese país en La Romana; la mayoría se dedica al negocio de las pulperías, fondas restaurantes y lavanderías; el negocio de siempre (son) personas que saben distinguirse por la honradez en sus procedimientos comerciales, a la vez que tratan de favorecer a los pequeños comerciantes dominicanos”.

Instalado el gobierno de Rafael Trujillo el 16 de agosto de 1930 y hasta 1961 en que se acabó el régimen, fue política del gobierno alentar y estimular la migración china.

En 1931 visitó el país el embajador chino con sede en La Habana y el periódico El Listín Diario” escribió: “Los chinos están en primera línea. Todos viven de sus labores, dedicándose a las tareas agrícolas y a ciertos oficios manuales. Así, puede decirse que tienen acaparado entre nosotros los trenes de lavado, estableciendo una competencia insostenible con los criollos, por el exacto cumplimiento de sus deberes y por la baratura de sus precios, explicable a causa de sus reducidos gastos de vida, de sus costumbres asaz morigeradas”.

Uno de los intereses del gobierno dominicano para establecer relaciones diplomáticas era la posibilidad de exportar productos agrícolas como el tabaco, azúcar y cacao.

La visita al país del ministro chino Dr. Ling sirvió para contemplar un Tratado de Amistad y Comercio entre la República de China y la República Dominicana en el cual había una cláusula que contemplaba modificar la ley de Migración de 1912 y que refería a los requisitos que debían llenar los ciudadanos chinos para ingresar al país.

Durante los treinta años del régimen trujillista la migración china aumentó considerablemente, tomó una fisonomía diferente y se integró a la sociedad dominicana dando un gran aporte.

Los comercios crecieron en importancia y se destacaron en el área de los restaurantes las familias Meng y Mario Chez que llegaron al país hacia 1920. En el comercio y la industria la familia de Miguel Sang ingresa en 1936 y la de Venchin Chez en 1948.

La colonia china en el país fue marcada por el inicio de la guerra chino-japonesa en 1937 y que derivó en la búsqueda de apoyo para la causa de China presidida por el general Chang-Kai-Sek en su guerra contra Japón. Ese año se fundó el Casino de China, que aglutinará a la comunidad en el país y que será dirigida de manera destacada por Samuel Chan padre del Dr. Angel Chan Aquino.

En 1944 se instaló la Legación de China y en 1945 se inauguró una legación del Kuomintang o Partido Nacional de China.

El censo de 1950 registró 455 chinos en comparación con los 312 que había en 1935.

El año 1949 tuvo una trascendencia fundamental al surgir en China continental el gobierno de MaoTseTung de orientación comunista y que obligó al general Ckian kai Sek a refugiarse en la isla de Formosa. Las relaciones con el régimen de Trujillo continuarían con el gobierno nacionalista de Chian Kai Sek y Trujillo se auto proclamaría campeón del anticomunismo.

En 1955, en la Feria de la Paz China instaló un pabellón diseñado y construido por Angel Cheaz el primer inmigrante chino en graduarse de ingeniero- arquitecto al año siguiente.

Según la investigación de la Dra. Mu-Kien Adriana Sang la participación de la colonia china en el acontecer nacional abarca los períodos: de 1961 a 1966 donde se reflejan en las dos comunidades la guerra fría y las luchas internas para ganar espacios; de 1966 a 1978 la Embajada de Taiwán se fortalece y gana la batalla activándose y enriqueciéndose la vida de la colonia china; desde 1978 a 1986 la diplomacia china es activa en la cooperación y a nivel social se produce la inserción de una nueva generación; de 1986 al 2000 los conflictos y enfrentamientos de las dos Chinas se reflejan en la diplomacia dominicana.

En República Dominicana la colonia China ha crecido y diversificado sus lazos parentales y sociales.

Médicos, historiadores, cineastas, politólogos, cirujanos, editores, empresarios de zonas francas, dueños de lavanderías, y supermercados, arquitectas, publicistas, escritoras, dueñas de casas de comidas donde la comida se convierte en el rito del encuentro confluyen en una colonia que mezclada a los criollos han sabido guardar la esencia de su tribu y han trasmitido al entorno una sabia forma de vida.

Entre los libros de religión y filosofía el “IChing” o “Libro de las Mutaciones es probablemente el texto más antiguo que la humanidad ha conservado. Desde el chino arcaico es el libro de la sabiduría de un pueblo que sufrido y estoico acude a la fuente de la sabiduría individual y colectiva para labrarse un camino ético de vida.

El hexagrama 37 es tal vez la radiografía de una sociedad que se repite y explica en la figura del clan. Arriba Sun el viento y abajo la adherente llama representan las leyes que rigen el pequeño microcosmo que es el clan familiar. En las líneas que se suceden en armonía inexplicable están escrita las leyes que el clan exige para su correcto funcionamiento de sus integrantes.

Cuando el padre cumple su rol, así como el hijo, cuando cada hermano cumple el papel de hermano es entonces cuando hay orden en el clan. El clan ordena la totalidad de las relaciones sociales entre los hombres. La amante veneración del hijo por su padre se transfiere en la lealtad del subordinado a su jefe, el orden y el afecto entre hermanos se transfieren en fidelidad al amigo y representan la respetuosa subordinación en las relaciones con los superiores.

Richard Wilhelm en su introducción al “Libro de las Mutaciones” dice: “El clan es la célula original de la sociedad, el suelo natural en el que el ejercicio de los deberes morales se ve facilitado por el afecto natural, de tal modo que en ese círculo restringido se van creando las bases desde las cuales se transfieren las mismas condiciones a las relaciones humanas en general”.

Donde llegue la inmigración china, esa figura mágica donde el viento y el fuego se unen en un orden que desarrolla las aptitudes del clan parece ser la semilla de las buenas relaciones de cada colonia china. No importa que funden lavanderías en Santiago, comederos populares en la Avenida Duarte, que socaven un canal interoceánico o que pinte selvas en Cuba como Wilfredo Lamb.

Respetuosos, austeros, comedidos y trabajadores hasta la extenuación serán la multiplicación del hexagrama 37 y la confirmación de que la buena marcha del clan augura el orden en el Estado, en el mundo y entre sus gentes.

Enlace

Asociaciones Chinas en el Perú

Asociación Peruano China
Asociación de Damas de la Colonia China en el Perú,
Asociación Médica de la Colonia China,
Asociación Promotora Cep Juan XXIII,
Asociación Promotora Cep diez de Octubre,
Asociación Tusan,
Asociación Wha Yoi (Chimbote),
Centro Cultural Peruano Chino,
Asociación de Recuperación del Barrio Chino,
Chang Ling Club (Chepén),
Club Lin Yi,
Tayouk Club

PUBLICADO EN LA REVISTA ORIENTAL
Escrito por Tito Barrera

* Se busca más información al respecto.

Compartiendo con China (07/11/2020) | TVPerú

Es un hermoso reportaje por los 171 años de la migración China a Perú.  Canal 7 - TV Perú con Fátima Saldonid, Sonaly Tuesta  Aporte de la t...